La Economía y la Salud

En nuestro país, el empleo no repunta. La economía tanto del comercio como de la industria sigue batallando para subsistir. Por si todo esto fuera poco, la amenaza de mayores impuestos nos ha puesto a temblar a todos y a temer una peligrosa escalada de la inflación que ya ha acelerado el paso en los últimos meses.

En estos tiempos de crisis, enfermarse es un lujo que nadie puede permitirse debido al alto costo de los servicios médicos, estudios de diagnóstico, medicamentos, etc.

Es por esta razón que aquí, siempre estamos hablando de la prevención. Debemos prevenir la enfermedad, ya que no todos los mexicanos podemos darnos el lujo que adquirir un seguro de gastos médicos para solventar una enfermedad, ya no digamos una operación; y al gobierno cada vez le es más difícil y más costoso atender a cientos de miles de mexicanos enfermos.

En la medicina oficial, se le ha dado énfasis a la intervención médica, cuando ya la enfermedad se encuentra presente, en lugar de prevenirla promoviendo el bienestar de la población. Hagamos un cambio en nuestra forma de vivir, optemos por cuidar nuestra salud antes de que ésta se arruine.

Ya que los gobiernos difícilmente están dispuestos a invertir en los problemas que aún no se presentan, pensemos nosotros, a título personal, en invertir nuestro tiempo y esfuerzo en evitarnos una enfermedad y mantenernos sanos durante muchos años y poder salvarnos de una muerte temprana con su respectivo sufrimiento mientras nos llega la hora.

Cuidemos nuestro Capital

Si hacemos del empeño en cultivar nuestra salud, poco a poquito todos los días, un hábito, nos mantendremos sanos, y no tendremos que atenderla cuando ya estamos sufriendo dolores y no entendemos ni sabemos cuál es la enfermedad que nos aqueja.

Es lo mismo en la salud personal que en la economía de un país, no llegaremos muy lejos si en lugar de ahorrar y dejar de gastar nuestro capital de salud, hacemos como nuestros gobernantes: gastar y gastar como si la riqueza fuera a seguir fluyendo mágicamente de forma interminable.

Vayamos a la raíz del problema, en la medicina oficial se tiende a combatir los síntomas, a suprimir la tos o a inundar los cerebros con químicos para la depresión. Desde el punto de vista del naturismo, entendemos que el bienestar está enfocado en evitar las causas que pueden originar la enfermedad.

En su salud, piense que no necesariamente el problema que tiene ahora es el más serio, prepárese desde ahora para prevenir problemas de salud graves en el futuro, si se enfoca desde ahora a construir su futuro bienestar.

¿Cómo se hace Prevención?

Siga las leyes más simples de la naturaleza. Siga el ritmo de la vida, acuéstese temprano, levántese temprano, duerma siesta, trabaje ocho horas diarias, dedique ocho horas diarias a descansar y las otras ocho horas del día, dedíquelas a cuidar su salud: haga ejercicio, tómese su tiempo para preparar sus alimentos de forma natural, coma despacio, distráigase, converse, pasee al aire libre, disfrute una taza de té, lea un buen libro, escuche música, medite o haga oración.

Huya de las prisas, del estrés, del exceso de trabajo, de los corajes, de la comida rápida, del alcohol, del tabaco, de las medicinas, de las críticas, de las preocupaciones, de la envidia, de la gente negativa, de las desveladas.

El naturismo es un estilo de vida, donde la prioridad es nuestra persona, entendiendo como tal el cuerpo, la mente y el espíritu. Somos seres compuestos y nuestro cuerpo puede enfermar y sufrir lo mismo que nuestra mente y espíritu y por tanto, nuestras tres dimensiones merecen atención para lograr ese estado de paz y equilibrio que llamamos bienestar.