Comercio Justo y Orgánico

"Si la gente realmente comprendiera la forma en que se ven afectadas sus vidas por el daño al medio ambiente, estarían mucho más motivadas a preservarlo y protegerlo".

Dr. Eric Chivian, Director del Centro de Salud de Harvard

En estos momentos de crisis en que nuestro país y en particular nuestro querido Estado de Chihuahua están viviendo una de las peores crisis no solo económica sino de valores, que nos ha llevado a un clima de inseguridad brutal, el camino que nos lleva de regreso a lo natural, también debe llevarnos a reencontrarnos con lo mejor de nosotros, a cuidar la salud física, mental y emocional de nuestra familia, a regresar a los valores espirituales que nos han caracterizado y que serán nuestra aportación para lograr la armonía y tranquilidad que hasta hace pocos años caracterizaba a nuestra ciudad.

En este sentido los consumidores conscientes o guiados por valores son parte de una megatendencia mundial para la segunda década del siglo XXI, estos consumidores demandan desde automóviles de bajo consumo de combustible, hasta productos sanos y comercio justo.

Los productos orgánicos y aquellos que promueven el comercio justo, son una apuesta por nuestra salud física, emocional y espiritual, por la salud del planeta y por la justicia social en el campo mexicano.

¿Por qué consumir productos orgánicos?

- Son productos libres de residuos tóxicos, que pueden dañar nuestra salud.

- Son productos más nutritivos, está comprobado que tienen mayor concentración de vitaminas, minerales esenciales como hierro, calcio y magnesio, así como de antioxidantes que ayudan a prevenir el cáncer.

- Están libres de aditivos que pueden producir enfermedades cardiacas, osteoporosis, migraña e hiperactividad.

- Su producción es ambientalmente amigable, se protege la fertilidad del suelo, los mantos acuíferos, sus emisiones a la atmósfera son menores que las de los cultivos convencionales,

- En el caso de productos animales, éstos se desarrollan de acuerdo a su comportamiento natural, con áreas de ejercitación y al aire libre, sin el uso de hormonas para su crecimiento y la aplicación indiscriminada de antibióticos, su alimentación es natural y los métodos de sacrifico evitan el estrés de los animales.

- Tratándose de los productos de cuidado personal, se garantiza en ellos que no han sido probados en animales y que no contienen productos químicos dañinos para la salud humana.

- ¡Son alimentos más sabrosos! Los Chefs suecos ganadores de la olimpiada culinaria 2004 manifestaron: "nuestra única arma secreta son los productos orgánicos que empleamos para todos los alimentos que preparamos".

Pero, ¿Qué es esto de Comercio Justo y qué tiene que ver con lo Orgánico? El comercio justo en el mundo ha crecido de la mano del comercio orgánico y tiene estas vertientes:

- La producción ambientalmente amigable, protegiendo la fertilidad del suelo,

- La oferta de productos a través de canales de distribución directos, esto incluye también favorecer siempre los productos locales, evitando en lo posible los costos de transporte y su consecuente impacto ambiental.

- El pago justo a los trabajadores y la supresión del trabajo infantil en el campo y, como consecuencia de todo esto,

- La garantía de un pago justo al productor y precios justos a los consumidores.

Movernos hacia formas de consumo sustentables es por tanto no solo una decisión afortunada para nuestra salud, es también una forma de preservar la vida como la conocemos en este planeta, sobre este tema, Leonardo Boff, teólogo y ecologista brasileño, recientemente escribió lo siguiente:

-La situación de la Tierra y de la Humanidad es tan grave que solamente el principio de cooperación y una nueva relación de sinergia y de respeto hacia la naturaleza podrán salvarnos. Sin eso vamos hacia el abismo que hemos cavado nosotros mismos.

Esa cooperación no es una virtud cualquiera. Es aquella que en otro tiempo nos permitió dejar atrás el mundo animal e inaugurar el mundo humano. Somos esencialmente seres cooperativos y solidarios sin lo cual nos devoramos unos a otros. Por eso la economía debe dar lugar a la ecología. O hacemos este viraje o Gaia puede que continúe sin nosotros.

La forma más inmediata de salvarnos es volver a la ética del cuidado, buscando el trabajo sin explotación, la producción sin contaminación, la competencia sin arrogancia y la solidaridad a partir de los más débiles. Éste es el gran salto que se impone en este momento. A partir de él la Tierra y la Humanidad pueden llegar a un acuerdo que salvará a ambos(1).

Es con esta visión, que el comercio orgánico y justo es, no sólo una moda pasajera, sino que se convierte en un medio de devolver la salud a nuestro cuerpo y al planeta, además de contribuir a la solidaridad con los campesinos que han sido tan injustamente tratados por nuestro sistema de producción y consumo.

1. Leonardo Boff, Lo que está en juego en Copenhague 2009-12-11, http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=358