¿Por Qué se Produce el Envejecimiento?

Hasta ahora ninguno de los estudiosos de éste tema nos ha podido explicar el ¿Cómo y porqué?, se presenta el envejecimiento de las personas, hemos logrado tan solo algunas hipótesis o teorías vertidas por científicos profesionales de la gerontología de muchos países, pero después de estudiarlas se concluye que entre ellos no han logrado ponerse de acuerdo en tan trascendental asunto para el futuro del ser humano.

Así es, la diversidad de opiniones ha llevado al autor a la necesidad de agrupar las teorías como tales, es decir sin banderas o nacionalidades, en el entendido de que los científicos más destacados provienen de Alemania, Rusia, Francia, Suiza y los USA; el resultado quiero compartirlo con ustedes y se resume en tres grandes e igualmente importantes teorías en las que si han coincidido tan notables estudiosos, pero antes no deben quedar en el tintero las últimas investigaciones publicadas sobre el particular del Dr. W. Donner Denckla desarrolladas en la universidad de Washington:

El Dr. Denckla dice haber descubierto nada menos que la hormona del envejecimiento o de la muerte; términos que desde luego responden a su paternidad. Hormona que al parecer es producida por la hipófisis pituitaria, siendo ésta hormona a quien el Dr. Denckla le atribuye una contribución muy marcada para que el cuerpo envejezca y que se presenta como consecuencia de la mala calidad del oxígeno sanguíneo, por lo que le adjudicó el nombre de DECO que de conformidad con su siglas significa (disminución en el consumo y calidad del oxígeno). De donde se desprende que la calidad más que la cantidad del oxígeno corporal juega un papel muy importante para el envejecimiento del ser humano, y como abono de lo anterior bastará recordar sobre el particular que los habitantes de las grandes urbes cuentan por lo general con mala calidad de oxígeno para respirar diariamente, y basta y sobra para acreditar lo anterior que el crecimiento de las ciudades se debe precisamente a su industrialización que lleva de la mano a la contaminación atmosférica.

Resulta evidente, aunque frustrante para el ser humano, constatar que al paso del tiempo ya no es el mismo de antes, tanto su vigor como su apariencia y sus facultades físicas y mentales, se deterioran sin que hasta hace poco tiempo pudiera hacer nada por evitarlo, tenía que limitarse a observar con asombro como su apariencia de lozanía se transformaba poco a poco en una imagen de si mismo que por lo regular no es de su agrado, pero que se encuentra obligado a reconocer como suya. La preocupación fundamental en general del ser humano, tal vez no sea tanto el hecho de prolongar la juventud, pero indudablemente si pretende prolongar una vida saludable, o dicho en otras palabras envejecer con una buena calidad de vida.

Sin embargo, el implacable proceso del envejecimiento hasta la fecha sigue siendo motivo de profundos estudios, cuyo propósito es llegar al conocimiento suficiente para retardar el envejecimiento, y mejor aún llegar hasta detenerlo, conocimiento que durante siglos ha sido la mayor quimera de los estudiosos; unos en busca de la eterna juventud, otros simplemente buscando ampliar las expectativas de vida del ser humano para que llegue, digamos a los cien años de edad en buen estado de salud, o sea con buena calidad de vida y sobre todo dueño de todas sus facultades físicas y mentales.

Sobre éste particular debe asentarse, que alrededor del mundo existen muchas comunidades poblacionales completas, cuyos habitantes son longevos, es decir sobrepasan los 120 años de edad y conservan aún su calidad de vida, o sea que pueden valerse por si mismos, siendo la zona más destacada la del Tibet en China donde puede constatarse que llegar a los 120 o 130 años no representa ninguna situación fuera de lo común.

En general puede afirmarse que la longevidad, lozanía y buena calidad de vida, no es característica de los países supuestamente desarrollados y bien alimentados, sino más bien de los países, que a criterio de los primeros, se encuentran mal alimentados y en el completo subdesarrollo, pero debe reconocerse que no sufren de las enfermedades degenerativas con que cursan los países desarrollados (cáncer, diabetes, hipertensión, osteoporosis, etc.); lo cual nos lleva a concluir que tanto la mala salud, como las enfermedades degenerativas que azotan a los países desarrollados, se las acarrean a través de su sistema alimentario, o dicho en otras palabras, son una consecuencia de la comida chatarra o desvitaminizada, desmineralizada y desvitalizada, que caracteriza y consumen en éstos países, que se comen entonces las enfermedades y el envejecimiento.

Pero volviendo a las teorías inicialmente aludidas, uno de los grupos sostiene la idea de que todo organismo humano cuenta con una especie de reloj, cuyo programa se cumple de manera inexorable hasta hacernos envejecer; todos los integrantes de éste grupo se encuentran convencidos de que llegado el momento justo, el mecanismo aludido va cerrando cada célula o grupos de ellas conforme van alcanzando el término de su vida útil, atribuyendo tal fenómeno al estricto cumplimiento de cada programa genético en particular sobre la duración celular, del cual a nadie le es posible escapar.

Mientras, los miembros de otro grupo comparten la idea, de que las células mueren o se deterioran de una manera aislada, debido a un desgaste natural imprevisible, pero nunca a causa de un plan natural predeterminado de carácter genético. Todos y cada uno de ellos afirman que el proceso del envejecimiento es reversible y que el hombre puede detener su deterioro celular y prolongar su período de vida incluso más allá de los cien años; lo anterior sin estar en desacuerdo con la probable existencia de un reloj interno del envejecimiento, pero sostienen que una vez localizado, es posible regularlo a nuestro gusto y conveniencia.

Bajo tales condiciones resulta innegable, que lo único que separa a tales estudiosos de las enfermedades de la vejez, es su postura relativa a la naturaleza y ubicación del multicitado reloj, suponiendo unos que podría localizarse en el cerebro, más concretamente en la región del hipotálamo y de la glándula hipófisis o pituitaria, en otras palabras éstos científicos declaran culpables del envejecimiento de las personas, a la deficiencia hormonal de tales glándulas endocrinas, las cuales por supuesto deben ser activadas por el cerebro, pero cuyas repercusiones se traducen en un desgaste celular que da lugar al envejecimiento de los organismos a quienes afectan tales trastornos, o sea que afectan a todo el género humano.

En tanto el otro grupo afirma, que la incógnita no reside exclusivamente en la región glandular y menos todavía en la producción de hormonas. Estos científicos sostienen que la principal causa del envejecimiento se debe a la participación del ADN (ácido desoxirribonucléico), mismo que al parecer tiene a su cargo el control genético de cada célula, y que es precisamente allí donde se encuentra cada reloj biológico personal con su respectivo programa de duración; pero la realidad es que ninguno de éstos grupos a llegado a un grado de certeza que les permita explicar con razonamientos lógicos y creíbles, la causa del envejecimiento, pero sobre todo a encontrar la manera de frenarlos.

Es por eso que la tercera teoría se presenta como la más exitosa; hasta ahora, y en abono de ellos se encuentra el enorme crecimiento del uso de la misma, tanto en Europa como en USA, teoría que coincide con los más recientes descubrimientos del Dr. Denckla que motivan éstos comentarios, y que tienen como base fundamental la calidad del OXÍGENO en el organismo humano. Concretamente debe verse el antienvejecimiento desde el punto de vista de mejorar la calidad de vida actual, hasta donde sea posible, es decir, procurar reactivar y armonizar todos los órganos y vísceras acopladas del organismo, para después igualmente procurar mantener la armonía de los órganos y la calidad de vida lograda. Así, en la medida en que se mantenga la calidad de vida, no se envejece el organismo y sus funciones totales no menguan en la misma medida; desde luego según la calidad de vida de la persona, la estética puede o no mejorar con éste sistema natural, ya que no conlleva el uso de recursos como la cirugía, o las medicinas varias, pero la calidad de vida sin duda si mejorará.