Conozcamos Mejor lo que Comemos

Revisemos las Etiquetas

La llamada "comida chatarra", actualmente la encontramos hasta en muchos de los establecimientos supuestamente naturistas, que venden productos también supuestamente exentos de productos químicos, que ahora se sabe están enfermando y hasta matando a la humanidad, en abono de ello basta y sobra consultar las estadísticas oficiales del vecino país USA (inventores de la chatarra), de los cuales somos fieles copiones, para corroborar lo anterior, su alto número de personas obesas, cancerosas, diabéticas, hipertensas, osteoporósicas, artríticas y un largo y extenso etcétera, dejan mucho que decir en materia de salud del país más poderoso del la tierra; sobre todo si comparamos éstas estadísticas con los países supuestamente mal alimentados, sobre los cuales debe decirse que no padecen de las enfermedades que nos aquejan en los países dizque bien alimentados. Así que no lo dude querido lector parte de la culpa de las actuales enfermedades de los países avanzados y del nuestro, recae sobre la alimentación desvitaminada, desmineraliozada y desvitalizada que consumimos de manera general.

Debido a lo anterior, por la buena salud y calidad de vida de usted y de su familia, presente y sobre todo futura, yo los invito a que destierren de su mesa todos los productos alimenticios que contengan químicos, si lo sé, es demasiado difícil ya que los fariseos de los alimentos o comerciantes, abusan de nuestro deseo de comodidad, rapidez, durabilidad y BUEN SABOR que nos proporcionan los alimentos que contienen conservadores, saborizantes, colorantes, emulsionantes, gomas y un sinfín de etcéteras de productos que les otorgan a los alimentos, desde durabilidad en el anaquel, hasta buena presentación, pasando por el buen color, sabor y hasta un atractivo olor, pero que nutricionalmente se encuentran desprovistos de vitaminas y minerales principalmente, por más que anuncien que se encuentran enriquecidos con equis o zetas cosas. Desde luego el problemas mayor, radica en que los seres humanos no contamos con órganos o vísceras acopladas diseñadas para procesar productos químicos, que afectan directamente los Riñones e Hígado principalmente, de ahí el enorme número de enfermos que tienen que dializarse diariamente, consecuencia de fallas renales y hepáticas.

Es por eso que debemos además de aprender a leer las etiquetas de los productos alimenticios que consumimos, especialmente las personas que por la permanente y prolongada ingesta de productos químicos en los alimentos, medicinas u otros, ya acusan problemas de DIABETES. Si me hago cargo que por alguna razón que desconocemos muchos productos alimenticios del mercado, no reportan la totalidad de sus componentes en las etiquetas; por lo que si usted sospecha lo anterior, será mejor que cambie de marca, aunque las demás le ofrezcan menos sabor o vistosidad; pero sobre todo entérese de que cantidad y tipo de grasas contiene, aceites saturados o insaturados, azúcares disfrazados, calorías, carbohidratos, proteínas, sodio, fibra, minerales, vitaminas, lactobacillus, edulcorantes, etc., entre los más importantes, pero desde luego también debe prestar debida y especial atención a la fecha de caducidad del producto, así como la información nutrimental que supuestamente contiene cada porción y tamaño de la misma.

Especialmente las personas con antecedentes familiares de diabetes, o que ya lo son, es importante que sepan que muchos alimentos comunes, contienen azúcares de distintas formas y maneras, pero además es importante que monitorén también su consumo de carbohidratos, ya que son los que más afectan a nuestra GLUCOSA en sangre, por eso debe considerarse a manera de ejemplo, que una porción de fruta (una pieza o una taza) corresponden a 15 grms. de carbohidratos, en cuanto a las leguminosas (1/2 taza cocida de fríjol es una porción de carbohidratos), en cereales y tubérculos (1/2 taza de avena, arroz, pasta, espaguetti, ó 1 pieza de pan), mientras que 1 tortilla mexicana y 5 galletas marías equivalen a 1 porción de carbohidratos y 1 taza de leche o yogurth equivalen también a una porción de carbohidratos. De acuerdo a nuestro plan de alimentación tenemos que comer ciertas porciones de carbohidratos, desde luego todo según el tamaño de las porciones que nos marque la etiqueta, pero de conformidad con el plan de alimentación debemos comer ciertas porciones de carbohidratos en desayuno, comida, cena y meriendas o colaciones. El sexo femenino deben comer aproximadamente 2 a 3 porciones de carbohidratos en cada comida (lo que equivale a entre 30 a 45 gramos de carbohidratos) y los hombres deben consumir un máximo de 3 a 4 porciones (que son de 45 a 60 gramos).

Así, es conveniente que siempre que localice una etiqueta de alimentos, se haga a si misma (o) al menos las siguientes 3 preguntas, donde por supuesto las respuestas deben encontrarse en el contenido informativo de la misma etiqueta: ¿De que tamaño es la porción de éste alimento?, ¿Cuántas porciones hay en éste paquete?, ¿Cuantos gramos de carbohidratos contiene éste alimento?.Y es que debemos saber cuantas raciones de carbohidratos equivalen a una porción del alimento contenido en el envase de referencia, o cuantas raciones de carbohidratos contiene una ración del alimento de cuenta. Veamos un ejemplo práctico, ETIQUETA 1: información nutrimental: 2 rebanadas. Hidratos de carbono: 26.7 grms.

Debemos iniciar por conocer el tamaño de la porción, ya que por lo general cada producto maneja porciones diversas (para descontrolar al enemigo), pero además por lo regular no se adaptan a nuestro plan de alimentación, así que es prudente interpretar las equivalencias para no sobrepasar nuestro plan alimenticio.

Luego buscaremos la cantidad total de carbohidratos (hidratos de carbono). Como tercer paso debemos calcular los gramos de nutrimentos en una rebanada por ejemplo (o lo que me vaya a comer) y en el caso que nos ocupa se dividen entre 2 que corresponderían a 13.4 gramos, producto de dividir entre dos los 26.7 grms. contenidos en la etiqueta 1, tal y como vimos arriba. Finalmente, se hace la cuenta de carbohidratos, respetando la regla de que 15 gramos de carbohidratos es una porción. Y se dividen los gramos entre 15. Así con el mismo ejemplo de la misma etiqueta ejemplarizada arriba tenemos que 13.5 entre 15 = 0.9 = 1 porción de carbohidratos. Es decir una rebanada es igual a 1 porción de carbohidratos.

El espacio nos consumió, así que dejaremos para otra entrega los ejemplos de grasas, azúcares y otros.