Aguacate ¡Siempre Fresco!

La delicia de comer un aguacate fresco y en su punto no tiene punto de comparación. El aguacate es un fruto cargado de nutrientes y de grasas saludables para el corazón. Es una botana perfecta y el compañero perfecto para cualquier platillo. Para guardar y mantener fresco un trozo de aguacate cortado, es necesario conocer el secreto que nuestras abuelas recibieron de las suyas.

1. Parta con un cuchillo y con mucho cuidado la piel y la pulpa de un aguacate maduro, de lado a lado, hasta el hueso. Ahora tendrá un aguacate partido en dos mitades pero sin estar separadas.

2. Sostenga las dos mitades en sus manos y con suavidad separe las dos mitades dando un ligero giro. Una parte se separará del hueso y la otra conservará el hueso adherido.

3. Use la mitad que no tiene el hueso para su comida a menos que vaya a usar las dos mitades. La mitad que no va a usar, manténgala con el hueso pegado y exprímale el jugo de un limón a la superficie expuesta de la pulpa. Guarde en una bolsa de plástico o en un recipiente de plástico hermético la mitad que no va a utilizar.

4. Guarde el aguacate en el refrigerador para que el frío evite que siga el proceso de maduración.

5. Si prepara guacamole, añada un poco de jugo de limón y no olvide insertar el hueso del aguacate en el medio del guacamole para evitar que se torne obscuro.

Nadie sabe cómo funciona, pero este es el secreto para evitar que el aguacate se ponga obscuro por efectos del oxígeno: mantener el hueso en contacto con la pulpa y añadir un poco de jugo de limón.