¿Cómo se usa la Cromoterapia?

Seguramente ya ha escuchado de la terapia que utiliza el espectro de la luz roja y azul para tratar trastornos de la piel y revivir la piel marchita, y le parece poco creíble que un simple rayo de luz sobre su rostro pueda producir cambios positivos notorios. Bien, la terapia que utiliza la luz como medio, es una excelente forma de auxiliar a las pieles con acné, eczema o rejuvenecer y suavizar los signos de la edad.

La terapia con luz azul elimina las bacterias de la superficie de la piel afectada con acné. Y, ¿cómo lo hace? Bien, las bacterias son el principal problema que provoca el acné, y aunado al exceso de sebo que la piel proclive al acné produce, es lo que permite el desarrollo de que la erupción de la piel forme pústulas o lesiones en la piel. El exceso de sebo, atrapa las bacterias ya existentes y se produce la erupción infecciosa sobre la piel.

Este tipo de terapia que ofrecen algunas clínicas de belleza o spas, es un método muy útil en muchos casos de acné cuando se practica una buena limpieza de la piel y se considera muy segura en comparación con el tratamiento a base drogas y antibióticos.

Otra terapia también muy útil es la que utiliza luz infraroja que es un poco diferente que la luz azul. La función primaria de la terapia con luz infraroja es que se supone acelera la cicatrización, estimula la producción de colágeno y ayuda a desvanecer las manchas de la piel debidas al sol y la hiperpigmentación.

La terapia con luz infraroja ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la rosácea y el eczema y para muchos otros problemas de la piel. También se utiliza como una alternativa a la cirugía de estiramiento facial, ya que ayuda amantener la elasticidad y firmeza de la piel, al mismo tiempo que refina la textura y suaviza las líneas.

La cromoterapia casera ya puede practicarse por medio de aparatos manuales de LED o que emiten este tipo de luz y que son para uso doméstico, sólo es cuestión de buscarlos y dar con ellos.