Tortícolis y Cuello Rígido: su Alivio Natural

Quién no ha amanecido alguna vez con el cuello “torcido” y es entonces que se da cuenta que el cuello nos sirve para virar la cabeza en diferentes direcciones y que sin poder mover el cuello, todas las acciones de la vida diaria se dificultan.

Al dolor en el cuello al moverlo se le llama tortícolis y a la falta de flexibilidad, se le dice cuello rígido y su origen está generalmente en la sobrecarga de tensión, cuando nos sometemos a períodos largos y constantes de estrés, que van formando nudos en el cuello, que es la parte del cuerpo más sensible al estrés.

Otras razones también pueden estar detrás de una tortícolis o una rigidez, como la irritación de los nervios cervicales, después de un espasmo o contracción de los músculos del cuello, ya sea por un traumatismo o un movimiento brusco o jalón en los músculos del cuello como en un choque alcance automovilístico.

Otras razones del cuello rígido o tortícolis pueden ser el dormir en una posición incómoda, pasar largos períodos de ansiedad y tensión, una lesión del cuello al nacer, una hernia de disco cervical, o una infección.

Las manifestaciones de esta afección son por lo general, dolor de espalda, incapacidad para girar la cabeza, endurecimiento de los músculos del cuello o nódulos de tensión o una posición extraña del mentón.

Cuando se presenta esta afección, los remedios naturales a los que podemos recurrir son los siguientes:

• Masajear suavemente los músculos del cuello con un poco de aceite relajante como el de lavanda o melisa.
• Aplicación de compresas calientes alrededor del cuello.
• Evitar consumir harinas y azúcares refinados y optar por una dieta rica en frutas y vegetales frescos.
• Tomar tes de hierbas relajantes como manzanilla, tila, azahar, manzana, etc.
• Comenzar a vivir la vida sin tanta tensión y ansiedad. Aprender a admitir otros puntos de vista y aceptar nuevas soluciones.
• Escuchar música o leer libros que nos ayuden a descubrir los temores y las inseguridades que podrían ser las causas emocionales de que el cuello pierda la capacidad de “voltear” a ver nuevos puntos de vista.

Masaje para el Dolor de Cuello
La persona que va a recibir el masaje debe sentarse relajadamente con los hombros sueltos, los ojos cerrados y el cabello recogido. La persona que va a dar el masaje, lubrica sus manos con un poco de aceite relajante y con las yemas de los dedos pulgares va presionando suavemente el área del cuello a tratar (Las vértebras no se tocan) con movimientos circulares, hasta que los músculos del cuello se relajen. Poco a poco la presión irá haciéndose más fuerte sin que cause mucho dolor.

Si no dispones de una persona que te de el masaje, puedes darlo tu mismo relajando un brazo y con el otro pasar un limón por el área adolorida aplicando cierta presión. Cambia de brazo y de lado.