Curación de la Neuropatía sin Medicinas, Sólo Vitaminas

El embargo comercial que se le ha impuesto a Cuba por los Estados Unidos desde principios de los años noventa, ha tenido más que repercusiones económicas para la pequeña isla; pues ha generado interesantes consecuencias médicas, que pueden ser enseñanza para otros países.

Las consecuencias médicas de este embargo se han manifestado en un brote del doloroso problema llamado “neuropatía” que afectó a más de 50 mil personas. A pesar de que se determinó que esta “epidemia” tenía su origen en un virus, la supuesta infección no fue tratada con medicamentos antivirales, antibióticos ni otros productos farmacéuticos. La epidemia fue atacada y aniquilada completamente cuando a las más de 50 mil personas se les administró un suplemento multivitamínico, tras lo cual resultaron ¡curadas!

La neuropatía es una enfermedad de los nervios que provoca dolor y disminuye la sensibilidad en varias partes del cuerpo, principalmente en las extremidades, en donde se llama Neuropatía Periférica, aunque también puede afectar las manos, el oído, la cara y aún los nervios oculares en donde produce no sólo dolor sino sordera y ceguera. La epidemia cubana de neuropatía y su “brote”, como así fue llamado después, afectó las extremidades, el oído y los ojos, y en muchos casos en la misma persona las tres áreas. Jóvenes y viejos sufrieron esta neuropatía debido a que la atención médica fue escasa debido al embargo

Debido a las condiciones económicas de pobreza, a los pocos suministros médicos que llegan al país y al elevado número de personas que buscaban atención por esta epidemia, parecía que no podría resolverse el problema.

En ese entorno de poco dinero en un país del llamado “tercer mundo”, la mayoría de las personas afectadas se curaron completamente de su neuropatía, con tan sólo tomar suplementos vitamínicos. Aún quienes estaban seriamente afectados y que requirieron hospitalización, al administrárseles vitaminas por vía intravenosa respondieron positivamente. Al resto de los enfermos simplemente, el gobierno instituyó un programa de distribución gratuita de vitaminas con lo que se terminó la “epidemia” de neuropatía, excepto en algunos casos aislados.

En otros países de primer mundo y en otros muchos subdesarrollados, a decenas de miles de personas, principalmente diabéticas, se les ha dicho que su enfermedad no tiene cura. Se les practican exámenes de sangre, tomografías, pruebas de conducción muscular y nerviosa, etc., para al final recetarles analgésicos y sentenciarlos a vivir con el dolor nervioso y la disminución de la sensibilidad por el resto de su vida. Para los diabéticos, la incapacidad de sentir sus pies puede traducirse en heridas que no sanan y en amputación de miembros. Para las personas mayores, el riesgo siempre presente de caerse y fracturarse un hueso es siempre una amenaza.

No todos los casos de neuropatía pueden curarse con multivitaminas, según nos ha enseñado la Epidemia Cubana de Neuropatía, pero ciertamente muchos casos pueden mejorar o curarse de la neuropatía solo con estos suplementos. A pesar de esta lección, muchos médicos del “primer” mundo aún no se deciden a llevar a cabo estudios científicos para probar la acción de las vitaminas en la neuropatía y mientras no existan estudios formales, el uso de los multivitamínicos no está validado para tratar ningún tipo de neuropatía.

Como conclusión, diremos que las personas que viven fuera de Cuba y que sufren esta debilitante neuropatía que altera en gran medida la vida de la persona, no recibirán de su médico la prescripción de un multivitamínico para atender su enfermedad, sólo porque no viven en este país del “tercer” mundo.