¿Cómo nos Afectaría una Tormenta Solar?

Según han concluido científicos norteamericanos, después de participar a principios de este año en una mesa redonda en la que se analizó lo que podría suceder si nuestro planeta fuera golpeado por una tormenta solar, como las que ocurrieron en 1859 y en 1921, es posible que miles de ciudades del mundo quedaran sin servicios urbanos como agua, electricidad y teléfono.

En el sol ocurren frecuentemente erupciones o explosiones de energía que llegan a la tierra en forma de radiaciones o como cargas de partículas eléctricas. Las tormentas solares menores, que son comunes, logran iluminar el cielo en el polo norte e interferir con las señales de radio.

Cíclicamente, el sol experimenta una tormenta particularmente fuerte, capaz de liberar tanta energía como una bomba de hidrógeno de un millón de millones.

Durante esta mesa redonda celebrada en Boulder en el estado de Colorado en los Estados Unidos, los encargados del Centro de Predicción del Clima Espacial, concluyeron que las tormentas solares son capaces de causar grandes daños y que es posible que se produzca en el sol un fenómeno tan fuerte, como lo fue Katrina para la tierra.

Se cree que el impacto negativo que tendría en la tierra una tormenta de grandes dimensiones en el sol, afectaría bastante la vida en la tierra, debido a la dependencia actual de satélites y dispositivos electrónicos que resultarían afectados por la radiación electromagnética.

En caso de una tormenta solar, las primeras señales que se notarían en la tierra sería que se interrumpirían las señales de radio y dispositivos GPS (de posicionamiento satelital). Diez minutos después, las cargas de partículas eléctricas apagarían a la mayoría de los satélites comerciales que transmiten las conversaciones telefónicas, programas de televisión y transmisión de datos de los que dependemos en la vida diaria. Al deshabilitarse los sistemas de información por internet se interrumpiría la comunicación de teléfonos celulares, sistemas bancarios, gubernamentales, industriales, comerciales y personales. Sin electricidad y sin satélites, simplemente se paralizarían las actividades del mundo.

Una tormenta eléctrica solar, es capaz de destruir los transformadores eléctricos de todo el mundo, lo cual dejaría al planeta sin agua, aire acondicionado o calefacción y sin teléfono. Dejarían de funcionar los sistemas hospitalarios, educativos y de transporte como aviones y barcos y días después automóviles y camiones debido a la falta de combustible.

Los problemas en el mundo entero que causaría una tormenta solar de grandes proporciones, sería similar a un desastre semejante al que causa un huracán o un terremoto.

En caso de tormenta solar, el equipo de emergencia que necesitaríamos para sobrellevar los días que dure el fenómeno y mientras se reparan satélites y transformadores, sería tan simple como agua y alimentos, así como suministros de primeros auxilios.