La Hipertensión se Puede Prevenir

La hipertensión arterial esencial (alta presión) afecta a personas jóvenes, maduras y mayores; no distingue edades y contribuyen a su desarrollo, varios factores. Afortunadamente hay varias formas de prevenirla y atender este trastorno.

Es impresionante el número de personas que diariamente reciben la prescripción de medicamentos para bajar la presión y la mayoría de estos tratamientos serán “de por vida”.

La alta presión sanguínea es un importante factor de riesgo para la ateroesclerosis (endurecimiento de las arterias) y es lo que provoca más muertes en nuestro país.

Hay muchas cosas que pueden causar alta presión, pero las más probables son el estrés, el abuso del alcohol, el tabaquismo, el sobrepeso, el no hacer ejercicio, tener alto colesterol, ser resistente a la insulina (pre-diabetes), llevar una dieta alta en sodio (sal) y muy bajos niveles de potasio, magnesio y calcio.

El estrés es un mal acompañante, porque se utiliza como pretexto para beber, fumar o comer en exceso. El estrés a menudo surge de una vida saturada de compromisos o de un empleo o trabajo absorbente sin tiempo para hacer ejercicio. Estas pudieran ser causas probables de estrés que pudieran desencadenar un aumento de la presión sanguínea.

Soluciones
Las mejores alternativas a los medicamentos de prescripción, son hacer cambios positivos en el estilo de vida, y si estos cambios se hacen antes de que aparezca la hipertensión, las drogas pueden evitarse.

El cuerpo humano está diseñado para estar en movimiento. El ejercicio es la mejor manera de combatir el estrés; simplemente una caminata de quince minutos diarios produce cambios en la salud.

El cuerpo necesita nutrientes y estos vienen en la “comida verdadera”. La mejor manera de bajar la presión, es comiendo sanamente. Consumir una dieta rica en carbohidratos complejos donde abundan los vegetales, las frutas y las legumbres. Disminuya los niveles de sal, cambie las grasas nocivas por grasas finas, el azúcar blanco por miel, piloncillo, pasas, nueces, semillas. Coma menos carne roja y más pescado y pollo. La dieta rica en fibra es buena para prevenir muchas formas de enfermedades cardiovasculares, incluyendo la hipertensión. La próxima vez que vaya al súper, deténgase solamente en el área de las frutas y verduras, granos y semillas. Aléjese de la comida que viene en cajas, bolsas, latas o frascos.

Está demostrado que los métodos de relajación que incluyen actividad física suave y respiración controlada como la yoga son benéficos para las personas con hipertensión.

En resumen: deshágase del estrés, coma bien, haga ejercicio y relájese. Cuando haga estos cambios en su vida estará combatiendo eficazmente la hipertensión y la cauda de riesgos para la salud que ella conlleva.