La Obesidad en Aumento Incontrolable

Es una paradoja que se gasten miles de millones en productos para bajar de peso y que la obesidad esté creciendo descontroladamente. Ahora se estilan programas gubernamentales de las instituciones de salud para enseñar a la gente a comer, a hacer ejercicio y a cuidarse para no aumentar de peso.

Curiosamente, se ha llegado a una situación que no se había previsto: como los obesos hacen dieta, hacen ejercicio y se “cuidan”, y no logran bajar de peso, (más que unos cuantos kilos que recuperan la semana siguiente de romper su dieta), se está observando el fenómeno de que la gente ya no hace dieta, simplemente se deja llevar por sus hábitos de alimentación y permiten que su cuerpo tome la forma que quiera.

Y es que la gente que compra productos para bajar de peso, realmente no hace el compromiso consigo misma para verdaderamente seguir un régimen. Compran las píldoras de dieta, libros con dietas, compran aparatos para hacer ejercicio, pero esto no significa que vayan a perder peso. La mayoría se limita a gastar dinero sin realmente tener voluntad de cambiar los hábitos de vida que los han llevado al aumento de peso. Si con la compra del producto (tes, pastillas, geles, etc.) se promete bajar de peso sin dejar de comer y sin hacer ejercicio, se compra de todo, pero si se requiere dejar de comer harinas y azúcares y hacer ejercicio diario por lo menos durante media hora, entonces, ¡olvídalo!

Aún las personas que saben que su sobrepeso les está haciendo daño a su salud, no dejan su nieve, pizza, hamburguesa o refresco de diario; como tampoco harán el esfuerzo por salir a caminar alrededor de su cuadra todos los días. La gente se caracteriza por hacer lo que le place, aún cuando las consecuencias sean nefastas.

Eso sí, muchas personas aceptan y están conscientes de su sobrepeso, pero aún así, dicen y piensan que se sienten bien consigo mismas y que se sienten sanas. ¿Será cierto? Les daremos el beneficio de la duda: una cosa es sentirse contento con la gordura y otra muy diferente creer que a pesar de la gordura estás sano.

La mayoría de la gente se siente miserable cuando se pone a dieta, además como ya han estado a dieta muchas veces y no les ha funcionado, emprenden con entusiasmo solo los primeros días y como no ven resultados inmediatos, van perdiendo interés hasta que abandonan la nueva forma de comer.

Buenas Noticias
Hacer dieta no tiene por qué ser una experiencia negativa, de hecho puede ser una experiencia positiva. Sucede que la respuesta no está en la píldora mágica o la dieta milagrosa. Está en reconsiderar y volver a aquellos días en que la comida era realmente “comida” y salir a caminar un rato todos los días era lo usual, como decían los abuelos “dar unos pasitos” para la digestión. En aquellos ayeres la obesidad no era problema, ahora sólo tenemos que recordar lo que habíamos olvidado o ignorado por tanto tiempo.

La verdadera comida todavía está disponible y seguro podemos encontrar 15 minutos diarios para caminar alrededor de la manzana. Reemplazar la comida procesada por alimentos veerdaderos que le den a nuestro cuerpo lo que necesita para funcionar, mejorará nuestra salud inmediatamente y la pérdida de peso será entonces el efecto secundario de comer bien.