Por Qué los Refrescos son Perjudiciales

Si usted es de las personas que dice que “poco veneno no mata”, cuando hablamos de refrescos tanto los regulares como los de dieta, podemos pensarlo dos veces, pues las alertas de salud no cesan cuando se trata de productos que contienen cantidades de jarabe de maíz de alta fructosa, aspartame, cafeína y ácido fosfórico como es el caso de los refrescos.

Existen suficientes reportes de investigación sobre los efectos negativos de estos productos sobre la salud de los riñones, cerebro y línea de la cintura. También es fácil encontrar relatos sobre los efectos secundarios que afectan la salud ya que contribuyen al desarrollo de la diabetes, de la osteoporosis y hasta daños cerebrales, pues no hay duda de que los refrescos en términos de endulzantes tanto naturales como artificiales, estimulantes como la cafeína y el ácido fosfórico son dañinos.

Sin embargo, los refrescos contienen otros ingredientes en su fórmula que pueden ser aún más peligrosos que los ya mencionados y que convierten a estas bebidas, en quizás, las más letales del planeta.

Se dice que si los fabricantes de refrescos decidieran el día de mañana eliminar la cafeína y el fósforo de sus productos y usaran tan sólo endulzantes naturales, ya fuera jugos de frutas o estevia, los otros ingredientes que constituyen su fórmula, todavía serían cuestionables y posiblemente peligrosos.

Los saborizantes artificiales son uno de los grupos de ingredientes más preocupantes, pues la mayoría si no es que todos los refrescos carbonatados, utilizan sabores naturales y artificiales para darle a sus bebidas su sabor único. Y es que no hay mucha diferencia entre un saborizante natural y uno artificial, pues ambos se fabrican en laboratorios y los términos “natural” y “artificial”, es solamente la fuente de donde provienen los químicos que se utilizan para fabricar un sabor nuevo. Es decir, si el químico es sintético, se considera artificial, pero si se extrajo de una fuente natural (de una naranja) se considera natural, aunque el proceso de extracción sea peligroso o definitivamente poco saludable y luego se mezcle y se procese con otros componentes.

Por supuesto que los saborizantes son eso, químicos que le prestan al producto un sabor que en primer lugar sirve para cubrir los ingredientes químicos que contiene, pues nadie consumiría una bebida carbonatada que no supiera bien. Por otro lado, los conservadores que contienen los refrescos, basta una mirada a una lata de refresco donde siempre se menciona al menos un ingrediente para “proteger el sabor” o “conservar la frescura”.

Uno de los ingredientes más utilizados es el benzoato de sodio que se añade por su capacidad para destruir bacterias y evitar que proliferen los hongos, sin embargo, también es capaz de provocar cirrosis del hígado, cáncer y enfermedad de Parkinson. El benzoato de potasio, es otro de los ingredientes igual de peligroso. En ocasiones el edetato disódico de calcio EDTA se utiliza para conservar el sabor pero puede provocar problemas renales y gastrointestinales.

Está claro que sin importar el punto de vista que se adopte, beber refrescos es malo para la salud y aún si suprimieran los ingredientes malos como la cafeína, el ácido fosfórico y los edulcorantes artificiales, aún así los ingredientes restantes serían altamente cuestionables por ser productos no saludables que probablemente el ser humano nunca debería ingerir.