Cuencos de Cristal de Cuarzo

Desde la antigüedad, la humanidad ha creado instrumentos que ayudan a lograr estados de profunda tranquilidad, para establecer una sutil comunicación con Dios, y mejorar la salud de las personas. Es con este objetivo que surgen los cuencos de cristal de cuarzo, conforme algunos autores, sus antecesores son los famosos cuencos de metal de Japón, el Tíbet, la India, China y otros países de Oriente.

Los cuencos de cuarzo son vasijas circulares, de diversos tamaños, que al ser rozadas con una vara especial, emiten sonidos de alta calidad vibracional que desencadenan proyecciones de luz y color. Su subsecuente vibración y oscilación, es traducida en notas musicales y octavas armónicas, que actúan en los centros energéticos del cuerpo, creando un ambiente armónico para los mismos.

La funcionalidad de los cuencos se encuentra basada en la ley de resonancia o "resonancia forzada" esta es "la capacidad de las vibraciones más potentes que posee un objeto para cambiar las menos potentes de otro y hacer que ambos sincronicen sus ritmos”. Esto ocurre gracias a que en cada una de las células de todo órgano, tanto en huesos, sangre, piel, dientes, orejas, piernas, etc. hay cuatro moléculas de sílice (cuarzo), que resuenan con el sonido de los cuencos.

Las tranquilizantes melodías producidas por los cuencos actúan en los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual, armonizan y estimulan la activación del sistema inmunológico, sus propiedades sonoras únicas producen estados profundos de relajación, liberando estrés, tensión, angustia, nerviosismo, depresión, incrementan la producción de sustancias benéficas para el organismo, y ayudan a la reestructuración del sistema nervioso.

Es así como su utilización se aumentó a finales de los años ochenta dados sus múltiples beneficios, su difusión como se mencionó anteriormente inicio en Oriente, popularizando su practica en Europa, hasta llegar a Norteamérica y Latinoamérica.

Los Cuencos muchas veces son sonados para realizar prácticas y ceremonias dedicadas a Dios, intencionando sus bellas melodías de sonido y color, se abren espacios de expansión de conciencia, armonización, y descubrimiento del ser interior que habita en todo lo existente. Permitiéndonos así reconocer que Dios está en el corazón de todo lo creado.

Literatura citada.
http://www.shirai.es/instrumentos.shtml
http://www.crystalbowlsla.com.ar/
http://www.santuario.cl/libros_gratis.html

Autora: Sara Rangel Bencomo