Reprográmate hacia la Riqueza

Para conseguir la prosperidad y una mente millonaria hacen faltan tres cosas: desear la prosperidad, saber cómo lograrla y tomar acción.

Contrario a lo que creemos, muy pocas personas desean ser ricas. Si tú piensas que todo el mundo quiere ser rico, debo decirte que no es así. Querer no es desear. A menudo las personas que dicen querer ser ricos meramente esperan que la “suerte” les toque. Por ejemplo compran billete de lotería con la esperanza de que les toque el número ganador. Lo quieren pero sencillamente lo esperan con una actitud pasiva.

El primer paso es desearlo. Desear algo quiere decir anhelarlo con una actitud activa. Todos los pensamientos y las acciones de la persona están dirigidos a adquirir el objeto de su deseo. Como una persona enamorada no descansa hasta alcanzar la compañía de su amado. Casi obsesionado con el objeto de su deseo, la persona enfoca todos sus esfuerzos hacia su objetivo. No depende de la suerte, sino que construye su propia fortuna.

El segundo paso es saber hacerlo. Aquí también la mayoría de las personas, de forma equivocada, creen que para ser ricos hay que trabajar duro, cometer fraudes y ser deshonestos. Por lo tanto muchas personas evitan este objetivo porque no quieren ser desleales a sus criterios y creencias. Por consiguiente, tachan a los ricos de deshonestos e injustos.

Ser rico no es equivalente a matarse trabajando ni engañando a los demás. El secreto está en encontrar un producto o servicio que pueda añadir valor a la vida de un gran número de personas. El límite de la riqueza reside en el número de vidas que puedas mejorar. Además hay ciertos principios universales de ahorro e inversión que la mayoría desconocen o no cumplen. La combinación de estos tres factores (ofrecer un producto o servicio, el ahorro y la inversión) facilita amasar grandes cantidades de dinero.

El tercer paso es actuar de forma constante. Desear la riqueza y saber cómo lograrla no es suficiente. Hace falta la acción. Aquí reside la tercera clave: poner en práctica el ‘saber hacer’ de ser ricos. Muchas personas llegan a desear la prosperidad y algunas hasta a aprender el saber hacer, pero muy pocas personas tienen la constancia de seguir una serie de acciones y mantener la motivación.

Para empezar, si quieres aprender cómo embarcarte en este viaje, debes librarte de algunos mitos de la riqueza. Debo decir que la educación universitaria no tiene nada que ver con la riqueza. Ni siquiera las calificaciones altas. Pertenecer a una familia rica tampoco es garantía de prosperidad. La edad, el sexo ni la raza son factores importantes. Hoy en día cualquier persona puede hacerse rico.

Conviértete en una persona próspera y piensa como millonario.

Hace falta una actitud millonaria. Para crear riqueza debes tener una mente millonaria. Todos pueden aprender a “programar” su mente para convertirse en una persona millonaria. Todo empieza en la mente. Todo, antes de realizarse, debe ser imaginado.

Aquí tienes un ejercicio que ayudará a programar tu mente. Para acostumbrarte a sentirte próspero y rico empieza a llenar un cuaderno con todos tus sueños e ilusiones. Escribe todas las cosas que deseas tener. Ignora la voz dentro tu cabeza que te dice cosas como “tú no puedes tener esto,” o “no debería pedir esto porque…”. Sencillamente ignora estos pensamientos. Evita luchar contra ellos.

Añade fotografías, ilustraciones a color de todas las cosas que deseas. Recuerda añadir una foto tuya en color también. Una vez que hayas escrito las cosas que deseas y añadido las fotos en color, míralos y lee tus objetivos a diario por la mañana antes de empezar tu día y por la noche antes de dormir.

De esta manera tu mente se convierte en una especie de “misil” autopropulsado que busca todas las oportunidades para alcanzar tus objetivos.