No Olvides Tomar tu Siesta

A muchas personas les da pena admitir que duermen siesta porque piensan que si lo dicen, los van a catalogar como perezosos.

Una pequeña siesta de 30 a 40 minutos después de comer, está comprobado que recarga al cuerpo de energía para continuar las actividades diarias, y de ninguna manera es signo de flojera u holgazanería. El solo hecho de recostarse y cerrar los ojos, ya supone un descanso para el cuerpo y con la relajación sobreviene la recarga de energía que el cuerpo necesita a esas horas de la tarde.

También está comprobado que tanto la gente mayor como los niños, duermen mejor por la noche, si en la tarde tomaron una pequeña siesta. Lo que no se recomienda, es dormir más de una o dos horas en la tarde, porque entonces el sueño de la noche será más huidizo.

El sueño es y siempre ha sido un problema para las personas mayores a quienes se les dificulta dormir por la noche. Lo que muchas veces no se toma en cuenta, es que quien se queja de que no duerme por la noche, tiene malos hábitos de sueño y la falta de éste durante la noche, puede obedecer a muchas causas que pueden modificarse, como por ejemplo:

Acostarse muy temprano, obliga a levantarse temprano. Así que si usted se acuesta a las 8 o 9 de la noche, lo normal es que para las 4 o 5 de la mañana, ya el cuerpo satisfizo su necesidad de dormir y estará despierto y alerta a esas horas tan tempranas.

Si no se puede dormir durante la noche, no se levante a hacer quehaceres, ver televisión o encender la computadora. Es mejor permanecer en el lecho descansando, contando ovejas o recordando historias y acostumbrarse a estar en cama durante la noche.

Es bueno levantarse temprano, dormir una corta siesta y acostarse temprano, aunque no se duerma, puede leer o conversar con su pareja ya en la cama para darle al cuerpo el merecido descanso.

Las recomendaciones son, descanse siempre que su cuerpo se lo pida, duerma siesta o descanse durante la tarde. El insomnio es sólo un síntoma de que algo no está bien. Pero siempre habrá un remedio al que se puede recurrir para conciliar un sueño reparador.