Niños Bipolares

Una insólita epidemia de Trastorno Bipolar entre niños estadounidenses y el correspondiente aumento del uso en pediatría de drogas antipsicóticas y antidepresivas, tiene perplejos a los psiquiatras que saben que esos medicamentos son de uso “extremadamente limitado”, y que algunas de ellas provocan marcado aumento de peso (hasta 10 kilos en dos meses), problemas hormonales y otros efectos indeseables.

El trastorno bipolar se clasifica como un desorden del estado de ánimo y puede incluir dos tipos de perturbaciones, depresión y manía (alegría muy exagerada o estado de ánimo irritable). El trastorno bipolar puede afectar todos los aspectos de un niño o adolescente.

La crítica generalizada a la proliferación de los tratamientos con medicamentos psiquiátricos en los niños, olvida lo importante, el problema que lo está causando. A las familias no les agrada que a sus hijos los etiqueten con trastornos de conducta ni quieren batallar educándolos y dándoles atención, prefieren darles medicamentos para mantenerlos controlados.

Desafortunadamente, a las compañías farmacéuticas solo les interesa aumentar sus ventas y se aprovechan de la desesperación de los padres, su estrategia les ha funcionado muy bien, ya que los seguros médicos cubren los gastos psiquiátricos, pero difícilmente los tratamientos psicológicos que no conllevan los riesgos de los medicamentos.

Más de medio millón de niños toman drogas antipsicóticas y curiosamente los laboratorios farmacéuticos han pagado las multas más altas de la historia por comercializar estos productos sin autorización de la FDA para medicar a niños y adolescentes.