Mejore su Circulación y su Salud

Si se siente cansado o batalla para concentrarse y tiene las manos o los pies fríos aún en tiempo de calor, podría estar presentando un problema circulatorio.

La circulación es una función de nuestro cuerpo en la cual no tenemos injerencia alguna, es decir, no podemos influir en ella de forma consciente, y cuando funciona normalmente, es como una corriente que fluye libremente y cumple su función de llevar nutrientes y oxígeno a todo el cuerpo y recoger los productos de desecho para deshacerse de ellos, sin ningún problema.

Pero algo muy diferente ocurre cuando la circulación se obstruye, todas y cada una de las células del cuerpo se ven afectadas y los síntomas de la mala circulación, a veces son imperceptibles y puede ser como decíamos, como que nos sentimos un poco “atontados”, estamos cansados, se nos olvidan las cosas. También, es posible que haya sensación de hormigueo en pies y manos o dolor en las piernas al caminar, se nos “acaba el aire” con caminar unos cuantos pasos, tenemos frío en las manos o pies. Los problemas circulatorios causan problemas graves como alta presión, accidentes vasculares o ataques al corazón.

La circulación, a veces se ve obstaculizada por inflamaciones o acumulación de placa, depósitos de grasa o coágulos en los vasos sanguíneos.

Por lo general se culpa al sedentarismo, al exceso de peso, al fumar o a una mala dieta de afectar la circulación, pero también otras enfermedades circulatorias como la enfermedad vascular periférica o la insuficiencia venosa crónica.

Por lo general, los problemas circulatorios pueden resolverse con simples cambios en nuestra vida como caminar un poco más o hacer ejercicio. Recuerde que el ejercicio sirve para fortalecer al corazón, bajar la presión sanguínea, disminuir la tensión y todo junto mejora la circulación.

Si tiene problemas circulatorios, antes de pensar en tomar medicamentos, comience por hacer este programa de ejercicios que nos permitimos recomendarle:

1. Lo primero que haga en la mañana, será hacer ejercicio. Cualquier tipo estará bien, pero que sea durante 10 o 15 minutos. Al mediodía, lo mismo, otros 10 o 15 minutos de ejercicio. Puede variarlo cada vez, ya sea gimnasia, aeróbics, caminata o simplemente suba y baje escaleras.

2. Unase a un grupo de baile, o personas que gusten de la caminata y empiece a practicarlo de forma cotidiana. Recuerde que hacer ejercicio durante 10 minutos es mejor a no hacer nada. Antes de acostarse, haga otros 10 o 15 minutos de ejercicio.

3. Los cambios en la alimentación son una muy buena forma de mejorar la circulación. Comience por eliminar la cafeína, alcohol y refrescos. Evite los alimentos que afectan la circulación, como el azúcar, almidones y grasas. Prefiera productos ricos en fibras naturales que le ayudarán a bajar los niveles de colesterol, como la avena, frijoles, lentejas, habas, frutas y verduras.

4. De las hierbas, benefíciese con el uso del Castaño de Indias, tome una o dos cápsulas antes de cada alimento y pronto verá resultados.

5. Tenga a mano una botella de aceite de oliva y rocíelo sobre la ensalada, las verduras o simplemente tómelo solo mezclado con un poco de jugo de limón. También saboree unas pocas nueces, semillas de girasol o calabaza diariamente.