La Obesidad en México

Estimados lectores, reciban un cordial saludo, con la presente reflexión que es en torno al nada agradable primer lugar que tiene México en cuanto a personas obesas se refiere, en el mundo, de conformidad a la información vertida por la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico).

Aunque hay que precisar que en obesidad infantil, y de mujeres, Estados Unidos lleva la pauta, seguido por nuestro país.

Lo anterior es un reflejo de la cultura que prevalece en nuestra sociedad, privilegiemos la apariencia y sabor sobre la esencia, que es la nutrición. México también tiene el consumo per cápita más alto de refrescos a nivel mundial.

Esto es un indicador de la educación o falta de ella en las familias mexicanas. No es posible que se cuide más el automóvil, o la mascota que nuestra propia alimentación y de nuestra familia.

Es necesario que de manera pública se oriente, en los medios sobre las bondades o perjuicios de los alimentos, y no permitir que la publicidad sea la que determine los hábitos de consumo de las personas.

Si queremos destacar como sociedad, como país, hay que empezar por los cimientos, una buena educación y una verdadera alimentación.

Si una persona se alimenta de panecillos y refrescos, engordará con facilidad y ojalá fuera eso únicamente, pero al rato diabetes, hipertensión, problemas cardiacos, cáncer.

Por lo anterior, por conveniencia personal, por conveniencia del gobierno, es necesario desarrollar programas y políticas de información y orientación para que el mexicano se incline a comer y vivir saludable, y con una prevención habrá ahorros presupuestales en los bolsillos de todos. Adicionalmente, un país que es pobremente alimentado, su desempeño en todos los niveles será igual a la alimentación. Si queremos formar campeones debemos nutrirlos en su cuerpo, mente y espíritu, como tales.

Actualmente nos enteramos que el número de personas con cáncer es mayor día con día. Sí pero nadie les dijo a tiempo que si mantenían su pH alcalino en equilibrio y le metían oxígeno a su cuerpo lo evitarían. En palabras más sencillas, comer frutas y verduras mantiene el pH equilibrado, sin engordar a las personas, y el ejercicio moderado, como la caminata permite oxigenar al cuerpo.

También se pueden gravar los alimentos chatarra para desincentivar su consumo.

Recordemos, la fábrica de la salud inicia en nuestra alimentación. Incluso de la salud como país, de la salud social. No olvidemos que el cuerpo es el templo del espíritu y en consecuencia ¡Mente sana en cuerpo sano!.