Los Antidepresivos Causan Aumento de Peso

Al hablar de antidepresivos, hay opiniones diversas sobre cómo actúan y sobre todo si realmente funcionan. Lo que es una realidad, es que quienes toman antidepresivos, tienden a aumentar de peso.

Los antidepresivos se prescriben diariamente a millones de personas en el mundo, tanto a niños, jóvenes y adultos para ayudarles a resolver problemas tan diversos como depresión, insomnio, adicciones, dolor de espalda, síndrome premenstrual, niños que mojan la cama, o simplemente para “sentirse mejor”, es decir, la píldora de la felicidad. Pero, tomar antidepresivos tiene sus efectos secundarios y uno de ellos es el aumento de peso.

Cuando se ingiere un antidepresivo, el cerebro y el cuerpo comienzan a producir cortisol y adrenalina y libera estas hormonas al percibir, lo que considera como niveles excesivos de serotonina, que es una substancia (neurotransmisor) que se encuentra en varias regiones del sistema nervioso central y que tiene mucho que ver con el estado de ánimo. Una simple dosis de antidepresivo, en una persona que nunca ha tomado este medicamento, duplicará sus niveles de cortisol.
Cuando se elevan los niveles de cortisol y adrenalina, las personas deprimidas experimentan un aumento de energía y una sensación de euforia; es decir, provoca lo contrario a la depresión, pero por poco tiempo.

Cuando los niveles de cortisol se mantienen elevados, pueden provocar problemas de salud como aumento de peso, niveles altos de azúcar, pérdida de memoria, disminución de la densidad ósea. Lo peor es que los niveles elevados de cortisol también pueden causar daño en el cerebro y la posibilidad de desarrollar una enfermedad llamada síndrome de Cushing, que es un trastorno hormonal que causa el desarrollo de resistencia a la insulina y diabetes.

Si se toman durante largos períodos, los antidepresivos que aumentan la serotonina, con el tiempo harán que las glándulas suprarrenales pierdan su eficiencia y se agoten, lo que se conoce como fatiga suprerrenal.

La cantidad de cortisol secretado como respuesta al estrés, varía y las personas que reaccionan al estrés con altos niveles de secreción de cortisol, también tienen tendencia a comer más y como resultado, aumentan de peso.

Existen varias alternativas naturales a los antidepresivos, y tal vez la más simple es hacer ejercicio diariamente, tan sólo una caminata diaria o una clase de aeróbicos es ocho veces más eficaz para desaparecer la depresión sin tomar antidepresivos, con todos los beneficios que conlleva el ejercicio. Con mucha más frecuencia de lo que imaginamos, el factor nutricional se encuentra en la raíz del problema, de ahí que sea esencial que la alimentación aporte al organismo las vitaminas, aminoácidos, minerales y proteínas necesarios para la formación de sustancias como la serotonina, que ayudan al equilibrio y bienestar mentales.

Hay alimentos como la avena que pueden ayudarnos a no caer en la depresión. Este cereal es un excelente tónico para el sistema nervioso. Es aconsejable tomarlo en el desayuno, pero también puede consumirse la tintura de paja de avena, o bien tomar ésta en decocción.

El chocolate tiene fama de ser uno de los mejores alimentos para combatir este mal, y no sólo porque da sensación de bienestar, sino porque está demostrado que posee una sustancia capaz de transformarse en uno de los neurotransmisores que se pierden en los estados depresivos. Dado que el consumo moderado de chocolate reconforta y llena la sensación de vacío que sienten muchas personas depresivas, se aconseja tomarlo con regularidad en dosis pequeñas, justo para que la grata sensación que deja en el paladar “se instale felizmente” en nuestro cerebro.

Vitaminas, aminoácidos y oligoelementos

VITAMINA C: Fundamental para evitar la sensación de fatiga y el sentimiento de tristeza. Principales fuentes: kiwis y cítricos.

VITAMINAS DEL GRUPO B: Su carencia repercute mucho en la depresión. La tiamina (B1) mejora la actitud mental y mantiene el buen funcionamiento del sistema nervioso. La piridoxina (B6) ayuda a mantener en buen estado el sistema nervioso. La cobalamina (B12) aumenta la energía y mejora la concentración y la memoria. Principales fuentes de todas ellas: levadura de cerveza, salvado y germen de trigo, leche, melón, repollo, melaza, huevos, alga espirulina y la mayoría de los vegetales.

CALCIO: Imprescindible para el equilibrio anímico. Su carencia provoca sensación de fatiga y excitabilidad. Principales fuentes: leche, yogur, quesos, leche de soja, sepia, calamar, calcio de ostras.
HIERRO: Esencial para eliminar los síntomas de depresión, ya que su carencia se refleja en falta de ánimo. Principales fuentes: verduras frescas de color verde, leguminosas, frutos secos y chocolate negro.

TRIPTÓFANOS Y FENILANINA: Son aminoácidos esenciales para que el cerebro produzca serotonina, norepinefrina y dopamina, transmisores que estimulan la actividad física y mental y actúan como antidepresivos naturales. Principales fuentes: requesón, leche, pescado, plátanos, dátiles, almendras, cacahuetes, semillas de sésamo y calabaza.

MAGNESIO: Es uno de los aminoácidos esenciales contra la depresión. Principales fuentes: chocolate, copos de avena, germen de trigo, cereales enteros, mariscos, higos secos y nueces.