Tromboflebitis o Flebitis

La condición orgánica de la mujer es un poco distinta a la del hombre, de ahí que las condiciones de su aparato circulatorio dependan del buen equilibrio de la producción de hormonas, en especial estrógenos, mismos que dejan de producirse en la etapa del climaterio, por lo tanto las arterias y venas se debilitan haciendo más susceptible a las féminas para el padecimiento de la temible Tromboflebitis o Flebitis; debiendo agregarse que condiciones como cáncer, leucemia y trastornos del corazón, son factores de riesgo para la Flebitis, al igual que la falta de actividad física, permanecer por largo tiempo de pie o sentada (viajes), largas convalecencias como los enyesados de piernas, fumar u obesidad entre los más importantes.

Pero…principalmente no debe olvidarse que estos problemas pueden derivar de las VÁRICES, ya que Las venas varicosas algunas veces conducen a una seria alteración que se conoce como flebitis o inflamación de una vena, generalmente de las piernas. La flebitis también puede presentarse como consecuencia de una intervención quirúrgica. Esta alteración es potencialmente peligrosa porque suele estar relacionada con la formación de un trombo, o coágulo de sangre, en la vena. Si el trombo se desprende del vaso donde se formó, se llama émbolo. Es por eso que se considera a la Tromboflebitis o Flebitis como parientes cercanos de las VÁRICES, y aplican todas las recomendaciones que se han venido haciendo para las VÁRICES y sus complicaciones de PIE DIABÉTICO.

La Flebitis puede manifestarse de dos maneras: SUPERFICIAL, la cual es en extremo molesta, pero no conlleva complicaciones generales, de presentarse en las piernas donde la parte afectada se enrojece resultando bastante dolorosa, pues provoca inflamación que se extiende a la piel y grasa que rodea a la vena, llegándose a extender a toda la extremidad, generando sensación de calor, dolor quemante y comezón, al tacto ésta área se presenta como un cordón duro, condiciones éstas que pueden responder satisfactoriamente y en su inicio, a la ingesta de antiinflamatorios y analgésicos, a menos que el coágulo dentro de la vena sea grande en sus proporciones, impidiendo la libre circulación de la sangre, requerirá de una intervención quirúrgica urgente (flebectomía).

Ahora bien la Flebitis PROFUNDA, se presenta como su nombre lo indica en las venas profundas, y es de hecho un poco más complicada, aunque igualmente dolorosa, pero además, acelera el ritmo cardíaco y produce fiebre; sin embargo el peligro mayor lo representa un coágulo cuyo tamaño afecte la libre circulación, por lo que puede llegar a bloquear una rama de la arteria pulmonar y dejar sin irrigación del vital líquido a ese órgano (Pulmón), provocando una EMBOLIA. Las embolias por lo regular resultan fatales, y quién llega a sobrevivir a ellas lo harán con serias secuelas como parálisis facial, o de una o ambas piernas o brazos, o hasta cuadrapléjico incluso.

La recomendación general es evitar las VÁRICES o PIE DIABÉTICO con sus respectivas complicaciones, aunque la Flebitis también puede deberse a traumatismos, Enfermedad de Buerger, a la Inyección de sustancias irritantes, al aumento de la tendencia de la sangre en coagularse por trastornos genéticos, excesivo consumo de grasa y anticonceptivos orales, o la reducción del flujo de sangre en una zona a causa de un reposo prolongado en cama o inactividad.

El médico generalmente puede hacer el diagnóstico de la afección con base en la apariencia del área afectada. Se pueden requerir revisiones frecuentes del pulso, la presión arterial, la temperatura, la condición de la piel y la circulación con el fin de constatar que no haya complicaciones. Si no se puede identificar la causa fácilmente, se puede llevar a cabo uno o más de los siguientes exámenes: - Estudios de coagulación sanguínea, - Ecografía Doppler, - Venografía. Los tratamientos usualmente recomendados por los médicos alópatas, consisten en el uso de medias de soporte y vendas para reducir la molestia, medidas estas que jamás resolverán el problema de fondo, debido a que van dirigidas exclusivamente al alivio pasajero del síntoma, pero nunca a la causa. Igualmente se prescriben Analgésicos (medicamentos para el dolor), que igualmente lo calma temporalmente, los Antibióticos (para el caso de presentarse una infección). Anticoagulantes para prevenir la formación de nuevos coágulos. Antinflamatorios no esteroides (AINES), como el ibuprofeno, para reducir el dolor y la inflamación y Trombolíticos para disolver los coágulos existentes.

Es por eso que se repite el consejo acostumbrado, PREVENIR principalmente y si ya estamos ante hechos consumados, lo mejor es tratar de ir al fondo del asunto, es decir, a la CAUSA Y NO A LOS SÍNTOMAS, pero para ello es necesario que recurra a la medicina natural, consulte al naturista de su confianza, la naturopatía invariablemente se dirige a las causas nunca a los síntomas, los cuales se resuelven por si solos, después de tratar la causa origen.