La Alimentación en la Diabetes

En la Diabetes Tipo 1 y en la Diabetes Tipo 2, debe llevarse una alimentación sana con tres fines principales:

1) Mantener controlados los niveles de azúcar en la sangre, es decir, sin disminuciones o aumentos drásticos.
2) Controlar la cantidad y el tipo de grasa presente en la sangre para evitar los problemas cardiovasculares que afectan con mucha frecuencia a las personas diabéticas.
3) Proveer todos los nutrientes que procuren mayor bienestar y salud.

La alimentación saludable en la diabetes debe evitar productos preparados industrialmente que contienen una gran cantidad de químicos nocivos para la salud. El objetivo de la alimentación en la diabetes, es que provea todos los nutrientes necesarios para una buena salud, sin aportar calorías en exceso.

Por eso un programa de alimentación para el diabético incluye alimentos naturales como:

- Hortalizas, (Calabacitas, espinacas, apios, tomates, chile, cebolla, chícharos, lechuga, pimientos, pepinos, repollo, rábanos etc.)
- Semillas, (de calabaza, girasol, ajonjolí, linaza)
- Cereales integrales,(maíz, cebada, avena)
- Leguminosas (frijol, habas, lentejas, garbanzos)
- Carnes blancas, (Pollo, pavo, pescado)
- Grasas naturales (Aguacate, nueces, almendras, cacahuate, aceite de oliva)
Las frutas muy dulces como la naranja, mandarina, mango, papaya, plátano, sandía, melón, etc. deben evitarse pero puede permitirse el consumo de manzanas, peras, duraznos, membrillos, limones, toronjas, etc.

Se hace especial hincapié en evitar el consumo de alimentos preparados con harina de trigo como toda clase de panes, galletas, pasteles, etc. por el aporte de calorías no nutritivas y por el aporte excesivo de almidón que es su principal componente. También se evitarán los productos endulzados con azúcar como refrescos, postres, dulces, chocolates, mermeladas, etc.

Este tipo de alimentación, combinada con ejercicio ligero diario, ayudará, entre otras cosas, a reducir de peso y disminuir el porcentaje de grasa corporal, ya que estos son probablemente los factores más importantes, tanto para prevenir como para controlar la diabetes tipo 2 y que incluso, en un buen número de casos, por sí solo es capaz de lograr lo que para todos los efectos es una cura de la enfermedad.

En el caso de la diabetes tipo 1 la reducción de peso no logrará una curación, pero es sumamente importante, ya que las células de grasa en el cuerpo reaccionan fácilmente de manera anormal a la insulina que estos pacientes deben inyectarse.

Si se desea vivir una larga vida libre de las temidas "complicaciones" de la diabetes, que en realidad son consecuencia de un estilo de alimentación equivocado, el diabético debe estar muy consciente de lo que come y acostumbrarse a un estilo de vida sano, al igual que todas aquellas personas que desean prevenir el desarrollo de esta enfermedad que desafortunadamente va en aumento en el mundo gracias a la alimentación artificial actual.