La Hipnosis como Terapia Complementaria

La idea equivocada de que la hipnosis pertenece al género de los espectáculos teatrales de magia, donde el hipnotista, un mago que obliga a los espectadores a realizar actos ridículos en contra de su voluntad por medio de la hipnosis, ha creado un mito que desfavorece a la hipnosis clínica que puede llegar a ser una buena opción como terapia de ayuda complementaria en diversos problemas de salud.

Recientemente, gracias a una gran difusión, la hipnosis está siendo reconsiderada como una herramienta importante dentro de la rama de la medicina contemporánea y de la medicina complementaria. Esta enorme popularidad, avalada por investigaciones científicas, ha promovido a la hipnosis como un recurso valioso en los tratamientos médicos y psicológicos, ayudando al diagnóstico y resolución de una gama importante de afecciones.

Las técnicas de la hipnosis, encuentran su campo más productivo en las enfermedades de origen psicológico y resulta altamente efectiva en la eliminación permanente de hábitos perjudiciales como son las adicciones, entre ellas, el tabaquismo, el alcoholismo y la obesidad, ya que elimina la necesidad obsesiva del tabaco, del alcohol y de la comida como forma compulsiva de obtener un satisfactor inmediato.

A la lista de padecimientos que se pueden tratar con la hipnosis se le puede agregar:

El asma
Las alergias
Úlceras gástricas
Trastornos sexuales como impotencia masculina y frigidez femenina
Fobias
Ansiedad
Trastornos de sueño
Estrés



Obviamente todos los trastornos de origen sicológico o emocional tienen también en la hipnosis una solución práctica y eficaz.

En el estado de relajación producido por la hipnosis, si se efectuara un electroencefalograma, se podría ver que los impulsos eléctricos del cerebro se encuentran en el estado Alpha con una frecuencia de 7 a 14 ciclos, muy inferior al estado Beta (estado de vigilia) que sería de 14 a 32 ciclos y por encima del estado Delta (sueño profundo) donde la frecuencia sería de 3 a 5 ciclos por segundo.

En este estado intermedio, la mente consciente se relaja y reduce su nivel de vigilia, haciendo más favorable la recepción de las sugestiones por la mente subconsciente, propiciando el trabajo del hipnotizador, en una relación donde el paciente acepta de propia voluntad la táctica y las técnicas utilizadas por el profesional.

La hipnosis puede ser una excelente opción alternativa de tratamiento eficaz para males, trastornos y conductas que no han tenido una buena respuesta a tratamientos convencionales.