Causas más Comunes de Esterilidad

No es raro encontrar parejas que no han podido tener familia a pesar de estar completamente sanos ambos y de no existir ninguna anormalidad en los órganos reproductores ni hormonales en el hombre o en la mujer.

Desde el punto de vista teosófico o metafísico las causas de la esterilidad en muchas parejas se puede clasificar en psicológicas, energéticas o vibracionales y espirituales.

PSICOLOGICAS

Por ejemplo, dentro de las causas psicológicas está el rechazo inconsciente a ser madre por experiencias negativas vividas en la niñez, o cuando la obsesión por embarazarse y el temor por no poder hacerlo impiden realmente la preñez. Se ha comprobado que en muchos casos el embarazo se produce cuando la mujer se relaja y no se obsesiona con el problema dedicándose a otras ocupaciones o cuando se da por vencida y se decida a adoptar un niño.

ENERGETICAS

Con frecuencia se da el caso de parejas que sin ser fértiles entre ellos cuando se separan y forman nuevas parejas inmediatamente encargan bebé. Esta causa se puede clasificar como energética ya que la vibración emitida entre la pareja no está e armonía con ninguna de las vibraciones emitidas por algún alma en espera de encarnarse y como consecuencia, no se atraen. Esta explicación deriva de enseñanzas teosóficas que afirman que cada alma que viene al mundo "escoge" los padres de los que quiere nacer, así como el lugar y las experiencias que necesitará de la vida para aprender y evolucionar.

ESPIRITUALES

Entre las causas espirituales de la esterilidad, está la incapacidad de amar. La mujer se ama demasiado a sí misma. El hecho de que en las casas astrológicas la casa de los hijos sea la misma que la del mismo enamoramiento, de la creatividad, del arte, de la pedagogía y de la enseñanza, demuestra que todos estos conceptos tienen una base común: dar y compartir. Amar es saber dar y crear a todos los niveles, por lo cual una mujer que no es creativa a nivel físico, sin motivo aparente, debería reflexionar sobre su forma de amar a su pareja y a los demás; es posible que haga luz en su ego o que descubra que no está enamorada y entonces resulta afortunada al no tener hijos en la relación que está viviendo.

Independiente de las razones orgánicas que pueden impedir el que una mujer conciba un hijo o un varón engendre descendencia, esta exposición puede parecer fuera de lugar, pero el tema del nacimiento tiene fundamentos tan sutiles y sagrados que no se puede separar del espíritu y entendimiento del ser.