Dieta Mediterránea para los Diabéticos

Los defensores del naturismo han demostrado una vez más que tienen razón. En uno de los más grandes estudios de su tipo, científicos europeos compararon la típica dieta baja en grasas para el manejo de los diabéticos, contra la dieta de estilo Mediterráneo rica en ácidos grasos "buenos" como los omega 3 y el aceite de oliva, vegetales y granos enteros. Los resultados obtenidos fue que la diabetes tipo 2 mejoró notablemente y muchos enfermos incluso dejaron de tomar medicamento para bajar el azúcar.

En su estudio que acaba de publicarse en la revista médica Annals of Internal Medicine, los investigadores describieron la diabetes tipo 2 como una enorme pandemia que sigue extendiéndose.

La Asociación Americana de Diabetes recomienda a los pacientes recién diagnosticados que tomen medicamentos de prescripción y que hagan cambios en su estilo de vida, incluyendo una dieta baja en grasas para la pérdida de peso. Los cambios en el estilo de vida no se consideran de utilidad por sí solos, porque la mayoría de los enfermos no logran bajar de peso o si lo pierden, pronto lo recuperan y la diabetes tiende a empeorar.

Los medicamentos tampoco son la panacea pues con el tiempo, las medicinas también dejan de ser útiles y algunas de ellas se asocian con riesgos cardiovasculares.



Buscando cambios en el estilo de vida que sean benéficos para los diabéticos tipo 2, el equipo de investigadores, apunta que el cambio a una dieta del tipo Mediterráneo que contiene una gran proporción de grasas monoinsaturadas, que se sabe ofrecen beneficios al corazón y que aumentan la sensibilidad a la insulina, puede ser particularmente benéfica para los diabéticos. En tres estudios previos ya se había comprobado que el comer grandes cantidades de verduras y frutas, parte esencial de la dieta mediterránea, reduce el riesgo de desarrollar diabetes.

Ingredientes de la Dieta Mediterránea



Los principales elementos comunes en la dieta mediterránea es el pan, el aceite de oliva y todos los productos de la naturaleza cocinados en un estilo sencillo. El resultado de esta cocina son platillos ligeros, coloridos y sabrosos.

Dentro de los vegetales favoritos de esta cocina, están los tomates, las papas, los pepinos, las legumbres, pimientos rojos y verdes, los panes, las pastas, las carnes magras de pollo y de pescado. De las frutas se utilizan desde los limones hasta los melones, higos, duraznos y naranjas sin olvidar el vino que se bebe con moderación con las comidas.

La dieta mediterránea pone énfasis en las ensaladas verdes y sus deliciosos aderezos a base de aceite de oliva y vinagre balsámico.

Los sabores de los alimentos se realzan de forma muy particular con hierbas como la albahaca, la salvia, menta, perejil, tomillo y cilantro y por supuesto el ajo que usan de forma abundante. Una costumbre muy mediterránea es el típico pan remojado en aceite de oliva con ajo que sabe muchísimo mejor que una rebanada de pan con mantequilla.

Esta dieta es tan natural, que es notable como las poblaciones que respetan este tipo de alimentación gozan de una tasa menor de enfermedades de tipo cardiovascular, debido a la poca grasa saturada que consumen.