Cómo Combatir la Inflamación Crónica y la Obesidad

Ha aparecido en escena un nuevo personaje que está destruyendo la salud de la población y al mismo tiempo causando obesidad mórbida. Este ente es la combinación de substancias químicas que ingresan diariamente a nuestro cuerpo ya sea con los alimentos, con las bebidas, el aire, los productos de limpieza, y los productos de uso personal que diariamente utilizamos. Estos químicos atacan nuestro organismo y para defenderse, como respuesta nuestro cuerpo, desarrolla una inflamación constante que al cabo de un tiempo da origen a una enfermedad.

Alimentos

Los químicos a que estamos expuestos son tan numerosos, que es imposible nombrarlos a todos. Pero si nos tomáramos la molestia de leer las etiquetas de los envases, y supiéramos lo que significa para nuestro organismo darle mezcladas con la comida substancias desconocidas como citratos, tartratos, ortofosfatos, adipatos, alginatos, disfosfatos, cloruros, sulfatos, inosinatos, sólo por nombrar unos pocos que potencialmente son dañinos pues algunos están clasificados como cancerígenos.

Cosméticos

En los productos de belleza que aplicamos a nuestro cuerpo en forma de champús, cremas, lociones, geles, también se absorben por nuestra piel y van a dar directamente a nuestra sangre variadas substancias potencialmente peligrosas y dañinas.



Todos estos químicos que nos mantienen envenenados durante años, desencadenan respuestas inflamatorias y se inicia el proceso de la enfermedad en el cuerpo. Bajo el estrés de la inflamación, se agotan los minerales y las vitaminas, los radicales libres dañan los tejidos, la respuesta inmunológica se vuelve excesiva pero ineficaz, baja el pH sanguíneo, las glándulas endócrinas se agotan, disminuye el poder digestivo, los nervios se mantienen irritados y las enfermedades se presentan constantemente como dolores de cabeza, resfriados, infecciones, cansancio, agotamiento, depresión, etc.



Debido a la naturaleza de estos químicos productores de inflamación, el cáncer y otras enfermedades autoinmunes también van a la alza. Este tipo de enfermedades existen cuando ciertas funciones inmunológicas fallan. Cuando el desequilibrio del sistema inmunológico falla, ya sea por que se debilita (bajas defensas) o cuando se desequilibra, que a veces responde exageradamente a los estímulos externos y en ocasiones no responde, comienza el daño celular y la debilidad de los tejidos. En este estado, se puede desarrollar un cáncer o una enfermedad auto-inmune, fatiga crónica o falla neurológica.



Las ?buenas? noticias son que nuestro cuerpo viene dotado de un mecanismo de respaldo que permite ?almacenar? estos residuos tóxicos para evitar que dañen más al cuerpo y este almacenamiento se hace en las grasas y en el agua. Si se almacena en la grasa, ésta se vuelva grasa tóxica y si se almacena en el agua, el cuerpo retendrá líquidos cuando no tenga capacidad para eliminar los tóxicos. Logrando un hermoso conjunto de grasa y agua acumulada en todo el cuerpo que externamente luce como obesidad.



Actualmente las células de grasa no son la enfermedad en sí, las células se llenan como mecanismo de adaptación en un esfuerzo por absorber lo que el cuerpo siente como una interminable fuente de toxicidad e inflamación. Están proveyendo apoyo para la supervivencia cuando la muerte, de otra forma sería inminente. Esta es la gratitud que le debemos a nuestro cuerpo.



Es posible que el cuerpo esté produciendo tejido adiposo (gordura) para almacenar los tóxicos. Piense en el tejido adiposo como un cese al fuego mientras los tóxicos y el organismo se ponen de acuerdo hasta que haya una solución.



Pero la solución definitiva no se alcanza, el tejido adiposo nunca desaparecerá por mucho tiempo. Puede reducirse, pero se llenará otra vez con líquido y con grasa para proveer almacenamiento a los químicos que ingresan constantemente.



Ataquemos el problema desde la raíz, los cinco pasos como posibles rutas para liberarnos de la inflamación crónica y la obesidad así como otras enfermedades asociadas con ellas.



La nueva enfermedad para esta constante intoxicación se llama ?Sensibilidad Química Múltiple? y se identifica cuando el hígado ya no puede procesar las toxinas y para suplir esta falla, el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada.



1. Elimine tanto como pueda los químicos de su vida. Esto incluye la purificación del agua, eliminación de la amalgamas dentales de mercurio, evitar el consumo de productos químicos domésticos y preferir productos para el aseo personal naturales.



2. Coma más alimentos crudos de granjas orgánicas. Los jugos verdes naturales son una gran herramienta para la desintoxicación. Evite alimentos procesados enlatados, embolsados, embotellados, etc.



3. No permita que la televisión y los medios de comunicación le indiquen lo que debe comer. No consuma productos sólo porque lo anuncian o está de moda.



4. Desintoxique su hígado. Existen en el mercado varios productos naturales para limpiar el hígado y deben usarse cada mes o mínimo cada cambio de estación durante 3 a 5 días de por vida.



5. Ayude a su organismo con un plan de desintoxicación como sigue: a) Tome tés o cápsulas de hierbas como Diente de León o Cola de Caballo. El aceite de oliva también es útil para este fin.



b) Practique los enemas (lavados de colon) periódicamente para ayudar al intestino a deshacerse de residuos tóxicos que se reabsorben y vuelven a la sangre. El estreñimiento es el enemigo número uno del cuerpo.



c) Elimine los productos preparados con harina blanca de trigo y con azúcar refinado, los embutidos (carnes frías) y sazonadores industrializados.



d) El alcohol y el tabaco son nocivos, así como los productos farmacéuticos en general.



Cuando nuestro cuerpo se encuentra libre de químicos tóxicos, es capaz por sí sólo de eliminar el exceso de peso, tan sólo haciendo un poco de ejercicio y comiendo una dieta sensata.