La Vacuna contra la Influenza Estacional, y el Riesgo de Contraer la H1N1

De acuerdo a los fabricantes de vacunas, sus productos son completamente seguros y no provocan efectos secundarios. Según dicen, una persona puede recibir un número ilimitado de vacunas (10, 100 o aún 1,000) y no tener ningún tipo de efecto colateral. En afirmaciones como esta, es en las que se basan las políticas actuales de vacunación para la población. Sin embargo, ha surgido nueva evidencia en cuanto a que las personas que han recibido periódicamente vacunas contra la influenza estacional cada año, como resultado de esta vacunación, son ahora más propensas a contraer la influenza H1N1.

Esta conclusión se desprende de los resultados preliminares de estudios llevados a cabo, y de acuerdo a declaraciones del Dr. Don Low, Jefe de Microbiología del Hospital Monte Sinaí en Toronto, a la agencia de noticias canadiense CBS News publicado el 23 de septiembre de este año.

El reportaje de la agencia de noticias no cita porcentajes de aumento de riesgo para contraer el virus, pero aparentemente esta noticia ha hecho reaccionar a los médicos y a los expertos en enfermedades infecciosas, porque aún no se sabe qué efectos provocará la vacunación contra la influenza estacional periódica con la vacuna contra la influenza H1N1, ya que la preocupación es que la interacción entre vacunas empeore la pandemia actual

Las Vacunas Debilitan el Sistema Inmune

Lo que la información anterior revela, es la evidencia de que las vacunas contra la influenza, dañan o debilitan el sistema inmunológico, haciéndonos más susceptibles a infecciones posteriores. Y lo que es más preocupante, las vacunas contra la influenza ni siquiera reducen el riesgo de que se contraiga la infección que pretenden evitar; pues la mayoría de la gente que contrae la influenza estacional, es la misma que anualmente es vacunada contra esa enfermedad.

Lo importante es saber por qué

Porque al vacunarnos contra la influenza, la vacuna provoca que nuestro sistema inmunológico se vuelva perezoso. Exponer a nuestro mecanismo de defensa a un virus artificialmente atenuado, produce una menor respuesta adaptativa de nuestro sistema inmune. Es lo mismo que si dejamos de caminar, nuestros músculos de las piernas se atrofian, de igual manera, con las vacunas estamos provocando que seamos menos capaces de defendernos ante futuras exposiciones a enfermedades infecciosas, que es exactamente lo que dice este estudio Canadiense.

Las vacunas son la gran interrogación de la medicina moderna, pues no solo no protegen a la gente de las enfermedades que dicen prevenir, sino que incrementan el riesgo de contraer otro tipo de enfermedades y eso sin contar las posibilidades de que los ingredientes de las vacunas (vehículos o conservadores) pueden causar daño permanente a nuestro sistema nervioso. Si las vacunas fortalecen el sistema inmune, (como dicen los fabricantes) entonces por qué quienes se vacunan están en mayor riesgo de contraer futuras infecciones? La única explicación racional para esto es que las vacunas comprometen la función inmunológica y si esto es verdadero, entonces ¿para qué exponer a las personas a ese riesgo?

De lo que sí hay evidencia es que la vacuna contra la influenza estacional puede aumentar el riesgo de contraer la influenza porcina o H1N1, y esto es para tomarse con mucha precaución si valoramos nuestra salud.

La Vitamina D Fortalece contra la Influenza

Una forma natural de fortalecer el sistema inmunológico es añadiendo a nuestra alimentación diaria suplementos de vitamina D junto con otros nutrientes como la vitamina C, el zinc y los ácidos grasos Omega 3 para evitar enfermar de influenza estacional y otras infecciones.

Quienes mantienen niveles adecuados de vitamina D en su sangre, raramente se enferman, pues la influenza estacional y la influenza H1N1, atacan con mayor facilidad a las personas con deficiencias nutricionales en uno o más nutrientes clave para el sistema inmunológico.