Pilates o Yoga contra el Endurecimiento Arterial

¿Si usted está sentado en el piso, qué tan lejos puede extender sus manos más allá de sus pies? Especialmente si usted ya pasa de los 55 ó 60 años, esta capacidad le estaría diciendo qué tan flexible está y también la elasticidad o endurecimiento de sus arterias. Aunque, si no puede hacerlo no se desespere, la falta de flexibilidad se puede revertir.

Esta sencilla prueba que no requiere medicamentos y no es invasiva, le dará una rápida medida del riesgo que tiene de sufrir una muerte temprana debido a un problema cardiovascular.

Los vasos sanguíneos, venas y arterias, deben ser flexibles y cuando se encuentran endurecidas, puede pensarse en el desarrollo de una enfermedad cardiovascular, pues la flexibilidad ayuda a regular la presión arterial. A medida que se envejece, el endurecimiento de las arterias o arterioesclerosis también aumenta lo cual aumenta el riesgo de enfermedad.

Haga esta simple prueba, que se hace estando sentado en el suelo con la espalda pegada a la pared y las piernas extendidas al frente. Inclínese con los brazos extendidos para tratar de alcanzar los pies y dependiendo de lo lejos que alcance más allá de sus pies, así será la flexibilidad de su tronco y por tanto de sus arterias. Esta prueba no tiene validez en personas jóvenes pues sólo en las personas mayores se desarrolla la arterioesclerosis.

La base para esta aseveración, es que en estudios científicos que se han hecho, han descubierto que las personas de mediana edad y mayores que han practicado y practican ejercicios de estiramiento como Yoga y Pilates, en los que se pone en movimiento reacciones fisiológicas, también es menor el endurecimiento de las arterias, incluidas las carótidas del cuello.

La conclusión de estudios como este, es que la posibilidad de mejorar la flexibilidad del cuerpo con ejercicio, es capaz de modificar el endurecimiento de las arterias debido al envejecimiento. Por esta razón, la recomendación de hacer ejercicio para la salud sigue siendo válida para todas las edades, pero de la mediana edad en adelante, es una necesidad, para mantener en forma músculos, ligamentos, articulaciones y ahora también las arterias.