Diagnostico y tratamiento de la ludopatía

Diagnóstico

Si consideras que podrías tener un problema relacionado con el juego, es importante acudir con un proveedor de atención médica, Grupo Punto de Partida, o buscar el apoyo de un especialista en salud mental para realizar una evaluación adecuada.

Para analizar la situación, el profesional de la salud probablemente llevará a cabo lo siguiente:

  • Preguntas sobre tus hábitos de juego. El especialista te hará preguntas relacionadas con tu comportamiento al jugar y, en algunos casos, podría solicitar tu autorización para hablar con familiares o personas cercanas. No obstante, las leyes de confidencialidad impiden que se comparta información sin tu consentimiento previo.
  • Revisión de antecedentes médicos. Algunos medicamentos pueden presentar, en casos poco comunes, efectos secundarios que favorecen conductas compulsivas, incluido el juego. Por ello, un examen físico puede ayudar a detectar condiciones médicas vinculadas con este problema.
  • Evaluación de la salud mental. Esta valoración incluye preguntas sobre tus síntomas, pensamientos, emociones y patrones de conducta relacionados con el juego. Dependiendo de los resultados, también pueden evaluarte para identificar otros trastornos mentales que suelen presentarse junto con el juego compulsivo.

Tratamiento

El tratamiento de la ludopatía puede resultar complejo, principalmente porque muchas personas tienen dificultades para aceptar que existe un problema. Reconocer la situación es un paso fundamental para iniciar la recuperación.

Cuando el tratamiento surge por presión de familiares o del entorno laboral, es posible que exista resistencia. Sin embargo, tratar esta adicción puede ayudarte a recuperar el control de tu vida y reparar relaciones personales o problemas financieros afectados.

El abordaje terapéutico puede incluir las siguientes opciones:

  • Terapia. La terapia conductual y la terapia cognitivo conductual suelen ser efectivas. La primera se enfoca en exponer gradualmente a la persona al comportamiento que desea eliminar, enseñándole herramientas para controlar el impulso de jugar. La segunda busca identificar pensamientos negativos o irracionales y sustituirlos por creencias más saludables. La terapia familiar también puede ser beneficiosa.
  • Medicamentos. Algunos fármacos, como antidepresivos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a tratar trastornos asociados, como depresión, ansiedad o trastorno bipolar. Asimismo, ciertos antagonistas narcóticos, utilizados en el tratamiento de adicciones, han demostrado ser útiles para reducir la conducta compulsiva de juego.
  • Grupos de autoayuda. Compartir experiencias con personas que enfrentan el mismo problema puede ser de gran apoyo. Existen grupos como Jugadores Anónimos y otros recursos que complementan el tratamiento profesional.

Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede realizarse de forma ambulatoria, mediante hospitalización o en centros residenciales especializados. También existen programas de autoayuda en línea y seguimiento telefónico con profesionales de la salud mental, que pueden ser una alternativa viable.

Además, es importante considerar el tratamiento de otros trastornos relacionados, como el abuso de sustancias, la depresión o la ansiedad, ya que estos pueden formar parte del problema y requieren atención integral.

La ludopatía es un trastorno que puede afectar seriamente la vida personal, emocional y económica de quien la padece. No obstante, con un diagnóstico adecuado y un tratamiento que combine terapia, apoyo profesional y acompañamiento social, es posible controlar el impulso de jugar y recuperar el bienestar. Buscar ayuda a tiempo es clave para lograr una recuperación efectiva y mejorar la calidad de vida.